Associació Aquariòfila de Barcelona

1959-2009 50 anys de pasió per l'aquariofilia!

Concurso Fotografico Junio

Posted by gckaab en 3 septiembre 2009

Estas son las fotos presentadas en el concurso mensual de l’AAB del mes de Junio.

Este mes hemos tenido dos fotos ganadores. Una de ellas ha sido Osteoglossum bicirhossumde Salvador Borrás y la otra Parosphromenus sp. de Eduardo Obis Enhorabuena a ambos!

Para participar o adelantarte a ver las fotos del próximo mes entra a nuestro foro de fotografía.

A. Suartgranti Hai Reef Tanzania BCS

Choerodon fasciata albertus

Osteoglossum bicirhossum Salvador Borrás

Chaetodontoplus duboulayi albertus

Cyrtocara moorii Salvador Borrás

A. ocellaris Marcos Flores

A. Suartgranti Hai Reef Tanzania (2) BCS

Parosphromenus sp. Eduardo Obis

Muchas gracias a todos por participar!!

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Cría de mariposas: Papilio machaon

Posted by gckaab en 29 agosto 2009

© Artículo escrito por Gustavo Ródenas y Maite Mojica
(Orihuela, Alicante)

La cría de lepidópteros, más conocidos como mariposas, es una actividad gratificante y al alcance de todos, que nos servirá para observar su ciclo vital, tener una experiencia nueva y acercarnos a la naturaleza. La macaón o mariposa cola de golondrina (Papilio machaon) es una de las más grandes, vistosas y coloridas de nuestras mariposas diurnas. Además, las orugas de esta especie son relativamente fáciles de encontrar y criar, por lo que serán un buen ejemplo para comprender y llevar a cabo nuestra particular cría de mariposas.

Ciclo biológico de Papilio machaon

PRIMEROS PASOS

Lo más frecuente en la cría de mariposas es encontrar las orugas en la naturaleza y alimentarlas hasta que hacen la crisálida. También se puede hacer a partir de huevos o crisálidas encontrados de la misma forma, pero no es tan habitual. En el caso de los huevos, el porcentaje de éxito es menor, debido a la dificultad para que eclosionen correctamente y posteriormente por las dificultades de crecimiento y manejo de las orugas en las primeras fases (debido a su pequeño tamaño). Además, también existe el inconveniente de no saber a qué especie pertenece el huevo; aún así, lo normal es encontrarlo sobre su planta nutricia. En el caso de las crisálidas prácticamente no existe ningún inconveniente a la hora de la cría, simplemente podemos hacerlo para observar la eclosión de la mariposa e identificar la especie (si no lo hemos hecho ya a partir de la crisálida). No obstante, de esta forma nos saltaríamos la mayor parte del ciclo y de su encanto.

Hay que hacer una observación importante, sobre todo en el caso de los huevos y las orugas o larvas, y es que debemos asegurarnos de si realmente pertenecen a una mariposa o bien a otro tipo de insecto, ya que la morfología puede ser bastante parecida.

Una vez finalizado el proceso de cría, lo recomendable es liberar la mariposa en la naturaleza, a poder ser en el mismo lugar donde recogimos el huevo, oruga o crisálida. De esta forma habremos podido observar gran parte del ciclo biológico sin alterarlo ni perjudicar a la especie.

Mariposa recién eclosionada liberada en el campo

Por tanto, como hemos dicho anteriormente, lo ideal sería estar seguros del tipo de animal que vamos a criar y a ser posible de su especie. En caso contrario, quizás sería mejor dejarlo en la naturaleza o volver unos días después cuando nos hayamos informado correctamente. Además, esto tiene especial importancia en el caso de orugas potencialmente peligrosas por poseer espinas, apéndices o vellosidades urticantes; así evitaremos cualquier incidente.

CRÍA Y MANTENIMIENTO DE PAPILIO MACHAON

Criar y mantener orugas de Papilio machaon es muy fácil, con un porcentaje de éxito muy alto según nuestra propia experiencia (aproximadamente el 95% de las orugas se transformaron en mariposa). Tan sólo hay que tener un poco de dedicación y unos conocimientos fundamentales:

Cómo obtener las orugas

Para obtener orugas lo habitual es buscarlas sobre las plantas de las que se alimentan (plantas nutricias), que podremos ver más adelante en el apartado “alimentación”. Para reconocerlas podemos consultar más abajo descripciones e imágenes de sus diferentes fases.

Si encontramos muchas orugas es mejor no quedarse con todas, dejando parte de ellas en la naturaleza para que sigan su desarrollo; con varias será suficiente para observar y completar su ciclo. Todo esto también es aplicable en el caso de los huevos.

Huevo encontrado en el campo

Para trasladar desde su planta tanto las orugas como los huevos, nunca los cogeremos directamente, sino que cortaremos los tallos donde se encuentren y los llevaremos a casa lo antes posible, donde los introduciremos en agua para evitar que se sequen. También cortaremos varios tallos más que mantendremos frescos y servirán para la alimentación de las orugas los días siguientes, aunque cuidaremos de no coger en exceso para no ‘expoliar’ la planta.

Oruga de Papilio machaon en una planta de hinojo

Condiciones generales de mantenimiento

Se trata de recrear al máximo las condiciones que se dan en la naturaleza, por lo que deberemos cuidar los siguientes puntos:

  • Temperatura: es un factor muy importante. En general debemos evitar mantener las orugas dentro de casa, donde la temperatura es siempre similar tanto de día como de noche y podrían “sentirse engañadas” por estas condiciones. Lo ideal es mantener las orugas en el exterior para que exista la correspondiente oscilación térmica (damos por supuesto que vivimos en el área de distribución de esta mariposa).
  • Iluminación: es el otro gran factor. Debemos evitar las luces artificiales, y si las utilizamos, procurar que el fotoperiodo no cambie. Lo más recomendable es situar el terrario donde reciba luz natural y tenga buena ventilación (para evitar que suba mucho la temperatura dentro del terrario).

Al recoger las orugas relativamente cerca de casa, otros posibles  factores climáticos no requieren una especial atención (siempre y cuando mantengamos las orugas en el exterior).

Terrario

Precisamente una de las mayores ventajas de la cría de lepidópteros es que no necesitamos grandes o costosas instalaciones. De hecho, nuestro terrario marca “ACME” puede ser perfectamente un tupper del “Todo a 0’60 euros”, siempre y cuando cumpla ciertas características principales:

  1. Que tenga un tamaño y dimensiones adecuado al número de orugas que vamos mantener en él. Por ejemplo en un tupper de 30 x 20 x 15 (largo-ancho-alto) podemos mantener perfectamente varias orugas. Es importante que no tengamos superpoblación, ya que las orugas de Papilio machaon se molestan cuando están cerca o se rozan entre sí, por tanto es mejor evitar esto. Hay que recordar que en esta especie las orugas no son gregarias y la hembra suele poner los huevos bastante alejados entre sí, incluso dejándolos en diferentes plantas.
  2. Que tenga una buena ventilación, esto lo podemos solucionar fácilmente haciendo agujeros con unas tijeras (o con una aguja, por si tenemos orugas pequeñas), o mejor, colocando una media o redecilla en la parte superior, dejando de esta forma el terrario abierto por arriba.
  3. Que nos permita un buen acceso a su interior y que sea FÁCIL DE LIMPIAR. Las orugas de macaón suelen estar casi todo el tiempo subidas a las plantas que les facilitemos, por lo que podemos sacarlas fuera del terrario junto con ellas sin ningún problema para limpiar.
  4. Que sea transparente o translúcido, para que llegue la luz a su interior de modo que no alteremos el fotoperiodo de las orugas.

De esta forma tendremos que suministrar el alimento en forma de tallos o ramas cortadas, poniéndolos en el interior del recipiente para que las orugas tengan acceso a ellos. Esto es una desventaja, puesto que dichos tallos enseguida perderán su agua y empezarán a secarse, por lo que gran parte del alimento que ingieran las orugas no será lo fresco que debiera ser. Siguiendo este procedimiento habrá que reemplazar los tallos al menos una vez al día en las épocas de calor, lo cual constituye un inconveniente.

Otra forma más recomendable de mantener nuestras orugas consiste en poner varios tallos de su planta nutricia en un vaso o bote con agua para que se conserven mejor. Una vez colocados los tallos con las orugas encima se protege la entrada al vaso con papel o algún otro material que se pueda moldear para adaptarlo bien; así evitaremos que las orugas puedan caer al agua.

Esta forma de mantenerlas reproduce más fielmente lo que ocurre en la naturaleza, donde las orugas viven en vertical; tampoco suelen bajar de la planta mientras puedan alimentarse de ella (salvo un caso especial que relatamos a continuación). Sin embargo también presenta más riegos que el anterior:

  1. Por un lado, si mantenemos nuestras orugas en el exterior (importante), el riesgo de ataque por parte de algún pájaro o de algún himenóptero (grupo de insectos al que pertenecen las abejas y avispas, en el que alguno de sus miembros parasita orugas) aumenta considerablemente.
  2. Por otro lado, el riesgo de fuga de las orugas es alto cuando se disponen a formar la crisálida, ya que dejan de interesarse por la comida y se disponen a buscar un lugar adecuado donde transformarse.

Ramas de hinojo en un vaso con agua para la cría de orugas de Papilio machaon

La medida indicada para evitar fugas, insectos parásitos y otros depredadores es introducir el vaso o recipiente con agua dentro de otro recipiente mayor correctamente ventilado, del cual no se puedan salir las orugas en el caso de que abandonen su posición; este recipiente también deberá cumplir las cinco condiciones que mencionábamos antes. La principal ventaja de este método es que no tendremos que reponer la planta con tanta frecuencia como con el tupper (con añadir tallos cada 2-3 días es suficiente), ya que en este caso mantienen mucho mejor la hidratación. No importa si las orugas son muy pequeñas o si preferimos no manipularlas, pues ellas solas se desplazarán a los tallos más frescos. No obstante, si vemos que alguna oruga se queda en un tallo seco, siempre que sea posible podemos moverla a otro más tierno; si hacemos esto, debemos procurar que la oruga pase caminando al nuevo tallo (empujándola un poco con el dedo) antes que cogerla, sobre todo en el caso de orugas pequeñas.

Alimentación

Hay descritas un gran número de plantas que sirven de alimento a las orugas de Papilio machaon. Entre ellas destacan claramente varias especies de plantas pertenecientes a la familia Umbelliferae, como las del género Foeniculum, Daucus o Ferula, así como especies de otras familias (por ejemplo las del género Ruta). En el sureste peninsular, los autores han podido comprobar la presencia de estas orugas alimentándose sobre Foeniculum vulgare (conocido comúnmente como hinojo), no habiendo observado su presencia en otras especies vegetales.

Foeniculum vulgare (hinojo)

En la Península Ibérica, lo habitual es que esta especie presente dos generaciones al año: una en primavera, donde las orugas pueden encontrarse entre Marzo y Junio, y otra en verano-otoño, en la cual las orugas aparecen en Agosto y se observan incluso hasta Octubre. En los años más cálidos puede existir también una tercera generación en los lugares de temperaturas más elevadas, pudiendo encontrarse orugas en Noviembre e incluso en Diciembre.

Oruga de Papilio machaon en una rama de F. vulgare

En el hinojo, las orugas de generación primaveral se alimentan de las hojas tiernas que brotan de la base de la planta tras el periodo invernal. Después, durante el verano, la planta crece en altura quedando en forma de tallos duros que las orugas no pueden consumir. Por tanto, las orugas de la generación estival-otoñal se alimentan principalmente de las inflorescencias y de los tallos más finos, debido a la desaparición de las hojas tiernas de la base de la planta.

Foeniculum vulgare en flor (hinojo)

El hinojo (y sobre todo sus hojas) es una planta que retiene gran cantidad de agua; por ello, una vez cortada, se vuelve flácida con rapidez. Sin embargo si colocamos los tallos en agua, vuelve a recobrar su turgencia original. Debido a ello es más fácil y cómodo mantener las orugas con el método del vaso con agua, ya que podremos espaciar más la tarea de renovación de la planta.

FASES DEL CICLO DE PAPILIO MACHAON

El huevo: Tiene forma esférica, con un diámetro aproximado de 1 – 1’5 mm. El color suele ser amarillo, aunque podemos encontrarlo de color anaranjado o negro conforme esté más próxima su eclosión. Lo encontraremos sobre su planta nutricia, ya citada en el apartado “alimentación”.

Es posible conseguir una mariposa adulta a partir del huevo y así además nos aseguramos de la ausencia de parasitación (a diferencia de empezar con orugas). Sin embargo sí es cierto que es más complicado criar mariposas a partir de huevos que hacerlo a partir de orugas en fases avanzadas. Debemos tener especial cuidado en evitar que se seque la rama donde esté el huevo, o puede que nunca eclosione.

El huevo pasa por tres fases principales, dependiendo del color del mismo (ver imágenes). En el huevo recién puesto y durante los primeros días, el color es amarillo; tras esta fase adquiere un color anaranjado, signo de su maduración, permaneciendo con este color uno o dos días más. Finalmente, el huevo se vuelve de color negro, debido a que la oruga está dentro casi lista para salir. La eclosión normalmente ocurre al día siguiente de observar el huevo negro (o como mucho al 2º día).

(Pie de foto 9) Las tres fases de coloración del huevo

Tras este periodo eclosiona del huevo una minúscula oruga negra con aspecto algo “peludo”, de unos 3 mm. de longitud, la cual ingerirá la envoltura del huevo nada más nacer, así que no vale la pena molestarse en buscarlo. Esta pequeña oruga constituye el otro gran problema de empezar la cría por aquí: con tales dimensiones es imposible de manejar (en todo caso se puede intentar con un pincel, pero no es recomendable) con lo cual si se cae de la rama o quisiéramos cambiarla a otro sitio, lo tendríamos bastante complicado. Lo mejor en esta fase es procurar que siempre tenga alimento fresco para no tener que moverla, y en caso de que queramos cambiarla de sitio, aproximar la nueva rama a ella e intentar que pase caminando.

Oruga con 1 día de vida y 4 mm de longitud

La oruga: Posee tres pares de patas ‘verdaderas’ en los primeros segmentos, y cinco pares de patas ‘falsas’ o propodios (a modo de ventosas) en los últimos, que utiliza para aferrarse a las ramas de su planta nutricia, donde la encontraremos habitualmente (ya que no suele abandonarla durante su desarrollo). Si molestamos a las orugas, pueden mostrar un apéndice de color naranja en forma de V que poseen escondido detrás de la cabeza, denominado osmeterium, el cual expulsa una sustancia volátil de olor desagradable que les sirve como mecanismo de defensa.

Oruga con 6 días de vida y 9 mm de longitud

Continuando con el punto anterior, la pequeña oruga negra irá realizando mudas y creciendo. Como muda entendemos el proceso en el cual la oruga se desprende de su antigua piel para poder seguir creciendo; la oruga realizará varias de estas mudas antes de terminar su desarrollo. Antes de cada muda, observaremos que la oruga queda inactiva sobre uno de los tallos, sin alimentarse, durante aproximadamente un día. Después, cuando se haya deshecho de su piel y si ésta continúa sobre el tallo, la oruga la ingerirá.

Conforme las orugas aumentan de tamaño, las vellosidades son cada vez menos patentes, a la par que va apareciendo su coloración definitiva. A los 7 días aproximadamente, presentando aún el aspecto velloso, ya se aprecia el punteado naranja y un fondo de color blanco entre franjas negras, que irá cambiando a verde con el crecimiento de la oruga.

Oruga con 7 días de vida y 1 cm de longitud

Oruga de 9 días de vida

Oruga de 15 días de vida y 2’4 cm de longitud

El desarrollo se completa aproximadamente a los 22 días (puede variar sustancialmente dependiendo de la oruga, de la abundancia de comida, de las condiciones ambientales…); en este momento, la oruga mide en torno a los 5 cm. de longitud (lo cual también puede variar en función del sexo) y presenta colores vivos: el color de fondo va desde amarillo pálido hasta verde, decorado con anillos negros y puntos naranjas sobre ellos. Cuando veamos que la oruga es suficientemente grande (en torno a los 4 cm. o incluso antes) es conveniente, si estamos utilizando el sistema del vaso, introducir éste en un recipiente mayor o trasladar la oruga, siempre con alimento, a otro recipiente como el terrario marca “ACME” que comentaba al principio.. Estos recipientes deben permitir una buena ventilación, dejar paso a la luz, no ser resbaladizos e impedir la salida de las orugas: si no hacemos esto, es fácil que un día nos encontremos con que una oruga se ha ido de excursión sin intención de querer volver.

Oruga en el último estadío. Obsérvese como su superficie es completamente lisa.


Oruga en el último estadío. Detalle de la cabeza

Ya en nuestro recipiente, sabremos que el final de la fase de oruga es inminente cuando expulse una masa negra-verdosa de consistencia gelatinosa con restos de heces. Tras este fenómeno, la oruga deja de alimentarse y dedica su tiempo a buscar un sitio adecuado para “colgarse” y transformarse en crisálida. Una vez encuentra el sitio adecuado, que en nuestro “terrario” será en una de las paredes o en el techo, observaremos como en primer lugar la oruga recubre la superficie que la rodea con una fina capa de seda, sobre la cual realizará los siguientes pasos. A continuación, la oruga se pone cabeza abajo dentro del espacio con seda y fabrica una almohadilla sedosa que utilizará como fijación para el cremáster (punto de anclaje con pelillos / pequeñas espinas situado en la parte posterior de la crisálida). En cuanto lo termina, la oruga se da la vuelta, se fija a dicha protuberancia y procede a la fabricación de un cinturón o cíngulo de seda, que será el otro anclaje de la crisálida. Cuando termina el cinturón, la oruga se introduce dentro de él y permanece inmóvil, con aspecto todavía de oruga, durante uno o dos días.


Oruga preparada para hacer la crisálida

La crisálida: Por fin, si tenemos suerte podremos ver como la piel de oruga se rasga desde la cabeza hacia atrás, y de su interior emerge la forma de crisálida.

Este es un momento crucial, ya que recién salida la crisálida tiene una consistencia blanda que poco a poco se irá endureciendo. Es esencial pues que goce de una ausencia total de movimientos, ya que podemos provocar alguna malformación a la futura mariposa.


Crisálida de coloración verde, vista lateral

La crisálida tiene una forma característica (ver fotos). Su posición siempre es “mirando hacia arriba” o incluso en horizontal, pero nunca cabeza abajo (es importante por tanto respetar siempre su posición).

Posee una coloración variable, lo más normal es que sea verde o parda, pero también puede tener cierto tono amarillento o negruzco (algunos autores afirman que la coloración de la crisálida tiene relación con el soporte donde se encuentra; sin embargo, al menos en cautividad hemos observado que esto no se cumple, y orugas que crisalidan en el mismo soporte pueden presentar diferentes colores). La longitud suele ir en torno a los 2’5 – 3’5 cm y es constante a lo largo de toda la fase (salvo instantes antes de la eclosión, donde el abdomen se distiende). Otro detalle importante es que la crisálida también necesita oxígeno, y a tal efecto tiene una serie de poros o estigmas por donde realiza el intercambio gaseoso, al igual que en la oruga; por tanto, es importante que el recipiente permita el paso del aire.


Crisálida de coloración verde, vista dorsal

La etapa de crisálida en cautividad (no hemos comprobado las naturales) dura en torno a los 12 días, aunque puede variar dependiendo de determinados factores como la temperatura, la cantidad de luz, etc. Además, si la etapa de crisálida coincide con el final de temporada, es posible que el animal entre en un periodo de letargo o hibernación y permanezca en este estado hasta la temporada siguiente. En Papilio machaon hiberna la crisálida, por lo tanto si nuestra oruga termina su desarrollo cerca de la época de frío, se transformará en crisálida y permanecerá así hasta la primavera, momento en que eclosionará el imago o mariposa.

Crisálida de coloración parda

Es fácil determinar cuándo va a terminar la fase de crisálida: el día antes de la eclosión de la mariposa (generalmente por la tarde-noche se ve ya muy claro) el tegumento de la crisálida va adquiriendo transparencia, de tal modo que se pueden ver a través de él los colores amarillo y negro, que corresponden a las alas de la futura mariposa. A partir de este momento observamos cómo el abdomen se va dilatando y ya en el día de la eclosión, la separación entre segmentos abdominales es ya muy evidente.

Por fin, se oye un crujido que significa que la crisálida se ha roto por su parte superior, y de ella sale la mariposa.


Crisálida cercana a la eclosión. Se pueden ver por transparencia las alas de la mariposa.

La mariposa: La eclosión en sí no dura más de 10 – 15 segundos, por lo que verlo en vivo es bastante difícil (a no ser que se esté durante todo el día pendiente de la crisálida). La mariposa recién nacida presenta unas pequeñas y arrugadas alas y un abdomen grande y abultado; lo primero que hace tras la eclosión es buscar una estructura estable donde sujetarse y dejar que su “sangre” vaya llenando las venas alares. De esta forma las alas van desplegándose, cogiendo tamaño y forma, y al mismo tiempo, va expulsando por el abdomen un líquido ligeramente denso de color crema-rojizo, de manera que va vaciándose y adquiriendo poco a poco la forma definitiva. Es importante que no tenga obstáculos que puedan impedir la adecuada dilatación de las alas, pues de lo contrario podrían quedar arrugadas o dobladas. La mariposa permanecerá quieta durante una hora y media o dos horas aproximadamente, hasta que está más o menos “seca” y sus alas están desplegadas. Hacia el final de esta fase o inmediatamente después es cuando debemos aprovechar para trasladar la mariposa al lugar donde la liberaremos, ya que si la dejamos varias horas con las alas completamente dilatadas, comenzará a aletear en el recipiente y se dañará. Los primeros ejercicios de vuelo suelen ser cortos y torpes, y la mariposa tiende a buscar un lugar donde posarse. Una vez ha tomado experiencia, es bastante raro encontrar a una de estas mariposas parada completamente y en tal caso, resulta muy difícil acercarse sin que emprenda el vuelo.

Mariposa liberada varias horas tras la eclosión

La mariposa posee una coloración muy vistosa y tiene una envergadura de aproximadamente 85 mm. El color de fondo de las alas va desde el blanco amarillento hasta el amarillo, con diversos dibujos negros. Además, en las alas posteriores aparecen varias manchas azuladas y una de color rojo (denominada ocelo); así mismo, en la parte caudal de dichas alas aparecen unas prolongaciones negras que miden alrededor de un centímetro, llamadas ‘colas’.

Mariposa liberada varias horas tras la eclosión

Como comentario final decir que resulta muy gratificante observar y comprender todo el ciclo, viendo cómo desde algo tan pequeño como un huevo puede surgir algo tan hermoso y colorido como es la mariposa de Papilio machaon. Por último, nos gustaría hacer hincapié en la importancia de liberar el animal en su medio natural una vez está capacitado para volar; la mariposa de esta especie es una gran voladora capaz de recorrer territorios muy amplios, por lo que mantenerla en cautividad no parece lo más adecuado en este caso.

Mariposa liberada varias horas tras la eclosión


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Bases del I CONCURSO DE FOTOGRAFÍA “ASSOCIACIÓ AQUARIÒFILA DE BARCELONA”

Posted by gckaab en 24 agosto 2009

Ya están disponibles las bases del concurso fotográfico en la web de Barcelona Aquarium Meeting 2009 (BAM).

Gran concurso a nivel nacional, interesantes premios… Te vas a quedar sin participar?

ATENCIÓN:
Último día para el envio de fotos: 15 de setiembre.

Scleropages Formosus  (Marcos flores)

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Salida nocturna de observación de anfibios al Parc Natural del Montseny

Posted by gckaab en 15 agosto 2009

© Artículo escrito por Josep Escribano

El pasado 10 de Octubre de 2008, varios miembros de la AAB realizamos una salida nocturna con el objetivo de observar anfibios en el Parque Natural del Montseny. La zona elegida fue una zona acotada en la carretera que une los núcleos urbanos de Campins con Sant Marçal.

Como estaba previsto, la mayoría quedamos a las 9 de la noche en la esquina de las Calles València y Muntaner y nos dirigimos a la zona de observación previa escala en la calle Lepant. El primer hecho curioso sucedió donde la Meridiana pierde su nombre para convertirse en Autopista: Nos pasó un meteorito por encima. Algo espectacular, aunque durara muy pocos segundos.

Nada más salir del Autopista AP-7, en Santa María de Palautordera recogimos a un socio del Vallès. La aventura podía comenzar.

Después de muchas curvas, en una de las cuales adelantamos a una señora sola cargada en la noche con varias bolsas de plástico -¿La niña de la curva?- llegamos a la zona en cuestión. Salimos de los coches y tras abrigarnos bien nos armamos de linternas.

La verdad, la noche no prometía mucho, puesto que la humedad era relativamente baja, pero a escasos 50 metros de donde aparcamos, en una zanja del camino, pudimos observar la primera Salamandra común (Salamandra salamandra terrestris). Era una hembra de tamaño pequeño, pero la verdad, un animal realmente espectacular. Supongo que el animal quedó un poco consternado con el flash, las luces de las linternas (una de ellas ultravioleta), pero bueno, tampoco la molestamos mucho.

Salamandra

Salamandra salamandra terrestris (foto: Albert Querol)

Seguimos caminando por un camino rodeado de tierra revuelta por los jabalíes (Sus scrofa) y de repente Albert vió unas zarzas mordisqueadas. Intentamos ver si había fásmidos, pero si los había sabían esconderse bien. Nuestro gozo en un pozo.

Más abajo, encontramos un pequeño riachuelo de no más de medio metro de ancho. En él abundaban las larvas de salamandra. Fue curioso poder ver tanto la fase larvaria como la adulta de la misma especie. Además y gracias a la luz ultravioleta descubrimos la fosforescencia de varias especies de hongos y líquenes.

Uno de los momentos más espectaculares fue cuando apareció un cárabo (Carabus pupulus). Precioso escarabajo con iridiscencias rojizas en sus élitros. Quien se atrevió a tocarlo creo que aun se acuerda de sus mordiscos y su particular –por llamarlo de alguna forma no despectiva- olor.

Carabus pupulus mordiendo a Albertus xD

Carabus pupulus mordiendo encarnizadamente a Albert (foto: Gonzalo Jara)

La caminata prosiguió y empezaron a aparecer salamandras por todos sitios. Machos, hembras, grandes, pequeñas… incluso algunas hembras grávidas… Todo eso junto a 3 machos de sapo común (Bufo bufo spinosus) que lucían sus callosidades nupciales.

Bufo bufo spinosus (foto: Albert Querol)

Aunque la salida tenía como objetivo principal ver anfibios, también pudimos observar peces. En las orillas de un pantano que rodeamos pudimos ver unos pequeños ciprínidos, posiblemente Barbus meridionalis y tanto en el pantano como en los riachuelos que morían en él bastantes truchas (Salmo trutta fario) de talla media.

Llegaba ya la hora de la vuelta cuando nos dimos cuenta de que nos habíamos perdido. Y es que ya se sabe con las técnicas de los jóvenes castores de seguir la constelación de Tauro y la luna que podíamos esperar. Lo cierto es que con todo lo pasamos muy bien y nos reímos bastante.

Por desgracia no tuvimos la suerte de ver ni la rana roja (Rana temporaria) ni al Sapo partero (Alytes obstetricans almogavari). Una buena excusa para repetir la salida en el futuro.

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El agua de la discordia

Posted by gckaab en 15 agosto 2009

© Artículo escrito por Alberto Maceda

Vivimos en un planeta en el cual más del 70% de su superficie está cubierto por agua pero en el que tan sólo un 3% aproximadamente de ésta es agua dulce: el bien más preciado y el recurso más explotado por la humanidad. Se incrementa el número de hectáreas dedicadas al regadío, las grandes urbes tienen una densidad cada vez más elevada de habitantes, pero la disponibilidad de agua dulce no se incrementa y no es fácil satisfacer tanta demanda de forma sostenible.

Cataluña vivió hace escasos meses la que se ha catalogado como una de las peores sequías de las últimas décadas. Como suele ocurrir ante una “crisis”, se desencadenaron un cúmulo de reacciones que fueron desde la incertidumbre por desconocer la magnitud del problema que se nos venía encima hasta las clásicas protestas y reclamaciones que acompañan a cualquier limitación de los recursos naturales. No nos engañemos, la palabra “sostenibilidad” viste. No existe partido político, grupo ecologista o persona de la calle que no la haya utilizado en algún momento pero… ¿nos acordamos de su significado? ¿ponemos en práctica lo que ésta implica? La respuesta es que nos queda mucho camino todavía por recorrer para inculcar en nuestra sociedad y, sobre todo, en los responsables de la gestión de nuestros recursos hídricos lo que se conoce en la actualidad como “La Nueva Cultura del Agua”. Uno de sus pilares básicos es entender que el agua es un bien escaso que debemos aprender a gestionar y que “sacar agua de donde sea” en los momentos de “crisis”, no es la mejor solución a largo plazo. Por desgracia no aprendemos de nuestros errores del pasado, seguimos sin hacer bien los deberes y, en palabras de nuestro refranero popular, seguimos acordándonos de Santa Bárbara cuando truena.

Figura 1. Iglesia del pueblo de Sant Romà de Sau (anegado tras la construcción del embalse de Sau) completamente descubierta por el bajo nivel del embalse. Fuente: Agència Catalana de l’Aigua (ACA).

La sequía es una vieja conocida de Catalunya. Como cualquier región sometida a las inclemencias del clima mediterráneo, la pluviometría de Catalunya se caracteriza por ser irregular y por tener una variabilidad interanual elevada. Por tanto, no debe sorprendernos que tengamos unos años más lluviosos que otros  y que, incluso dentro de un mismo año, las lluvias no estén distribuidas uniformemente a lo largo de éste. De hecho, suele ser en otoño y en primavera cuando se registran los valores más elevados de precipitación. Con este panorama, es fácil darse cuenta que el agua es un bien escaso cuyo uso debe ser optimizado al máximo.

Una vez corroborado que vivimos en una región que puede tener problemas de abastecimiento de agua, es momento de plantearse las posibles soluciones y analizar los puntos débiles del sistema actual. En definitiva, se trata de entender, de una vez por todas, que los recursos naturales son limitados y que las políticas sostenibles debemos aplicarlas también nosotros en nuestra casa, que no sólo deben quedarse en bonitas palabras todas las propuestas que se realizan eco-sostenibles y que no sólo debemos exigir a nuestros países vecinos que hagan los deberes cuando nosotros no los hemos hecho.

La agricultura es la principal consumidora de los recursos hídricos de nuestro país representando un 70% del consumo total. Año tras año se incrementan los cultivos de regadío con lo cual dicha demanda es esperable que aumente. De hecho, puede decirse que nos encontramos en la fase más expansionista de los cultivos de regadío en Cataluña de toda su historia. Esto no tendría mayor importancia si viviéramos en otras latitudes con los recursos hídricos menos limitados pero… ¿tiene esto sentido en un país mediterráneo?

Figura 2. Riego por aspersión de un cultivo de regadío en la comarca del Bajo Aragón (provincia de Zaragoza)

A mi modo de ver esto es una paradoja. Por un lado, estamos diciendo que los cultivos actuales no tienen suficiente agua y que son necesarias más concesiones para regar. Por el otro, se nos viene encima el problema del abastecimiento a los núcleos urbanos. Y, no teniendo suficiente con estos problemas, no sólo no se nos ocurre reducir demanda, si no aumentarla. Lo primero que debemos hacer para abordar el problema del regadío en la agricultura es: optimizar y modernizar las infraestructuras existentes, reducir las hectáreas de regadío o, por lo menos no incrementarlas, y tener un plan de ayudas para los agricultores en épocas de vacas flacas. De esta manera, solucionaríamos dos problemas al no reconvertir los agricultores de secano sus cultivos al regadío por ser más rentables: el de la heterogeneidad del paisaje y el del agua. Abordar el tema de la heterogeneidad del paisaje nos llevaría otro artículo de opinión entero, sin embargo, por su importancia, bien se merece dedicarle aquí dos líneas. El abandono de las actividades agrícolas y ganaderas, así como la reconversión de los cultivos y las actividades urbanísticas, están provocando que el paisaje mediterráneo deje de tener su típica estructura en mosaico en la cual se alternan zonas de pastos, zonas de bosques, zonas de estepas, etc… y pase a tener grandes extensiones de monocultivos, de zonas boscosas y que, incluso, algunos ecosistemas, como las estepas, se encuentren seriamente amenazados. Estos cambios en el paisaje repercuten de manera directa en la diversidad, tanto de fauna como de flora, y pueden comportar a la larga la extinción de las especies más ligadas a uno u otro tipo de hábitat.

Hasta ahora hemos abordado el problema de la agricultura y, de hecho, se tiende a “criminalizar” a este sector, no era mi objetivo hacerlo, puesto que no  debemos olvidar que para producir alimentos es necesaria el agua y también hay que tener en cuenta las dificultades económicas a las que deben hacer frente buena parte de los agricultores de nuestro país. Esto da más importancia a esta necesidad, comentada en el párrafo anterior, de buscar el equilibrio entre las necesidades de los regantes, las necesidades de los propios ríos y también la de los ciudadanos de los núcleos urbanos, la llamada “agua de boca”. De hecho, los segundos consumidores de agua en el ranking después de la agricultura son los núcleos urbanos. Éstos representan aproximadamente un 14% del total. Aunque los medios de comunicación y los políticos la hayan catalogado de “agua de boca”, en realidad, englobaría, tanto al estricto uso doméstico (bebida, lavadoras, duchas, etc…) como también al de algunas actividades recreativas tales como: piscinas, riego de jardines, lavado de coches, etc…

Después de la campaña de ahorro presentada por la Generalitat de Catalunya y del sentido común de la ciudadanía, pienso que, en general, la población sí ha hecho los deberes. El consumo de agua de toda el área metropolitana de Barcelona se sitúa entorno a un metro cúbico por día, lo que aproximadamente sería el estadio del Fútbol Club Barcelona lleno de agua. Si miramos el consumo por habitante, éste gira entorno a los 115 litros por habitante y día, lo que sitúa a Barcelona a la cola de las grandes urbes en cuanto a consumo de agua: París (más de 162 litros), Nueva Delhi (172 litros), Tokio (320 litros) o Pekín (667 litros). De hecho, Barcelona ha ido reduciendo progresivamente su consumo de agua a lo largo de los años (figura 3).

Figura 3. Consumo total de agua en Barcelona desde el año 1987 al 2000. Fuente: Sociedad General de Aguas de Barcelona (AGBAR) y Ayuntamiento de Barcelona

El 6 % restante del consumo total de agua corresponde a la industria. Este porcentaje está sujeto a variaciones y es de difícil estimación puesto que la  picaresca es un factor importante y algunas industrias tienen pozos no declarados. Esta problemática, por otro lado, no es exclusiva de la industria, dado que también existen agricultores y particulares con pozos ilegales que escapan de los recuentos oficiales de consumo de agua.

Acabamos de ver que son muchos los colectivos que dependen de la preciada agua. De hecho, hay quién dice que las guerras del futuro no serán por el petróleo ni las armas de destrucción masiva, si no por recursos naturales de primera necesidad. Al margen de conflictos bélicos, lo cierto es que debemos aprender a racionalizar al máximo este recurso limitado y dejar de ver en los trasvases, la solución al problema. Hay que pensar que éstos suponen un problema más a la falta de agua: el social (figura 4). Se crean conflictos entre comunidades autónomas o entre países que, en lugar de solucionar el problema, crean uno mayor. Por tanto, desde mi humilde opinión, pienso que antes de tomar este tipo de decisiones habría que hacer una profunda reflexión. Por otro lado, no se debe engañar a la población, o mejor dicho,  pretender engañarla, diciendo que no se realizará ningún trasvase pero que sí se conectará el río Segre con el sistema Ter-Llobregat por medio de una tubería a través del Túnel del Cadí o la famosa tubería puntual desde el bajo Ebro. Se mire por donde se mire, en el momento en el cual se produce una “transferencia de agua” de una cuenca a otra, se está realizando un trasvase.

Figura 4. Manifestación en contra del Plan Hidrológico Nacional en Zaragoza

A parte de los problemas sociales que puede conllevar un trasvase, existen problemas ecológicos asociados. El primero a tener en cuenta es que estamos disminuyendo el caudal de la cuenca donante y hay que evaluar las repercusiones que puede tener en una escala global del ecosistema. No debe caerse en el error de pensar que el agua que baja por los ríos se pierde en el mar, puesto que cumple varios acometidos: aporte de sedimentos (pensemos en la regresión que está sufriendo el delta del Ebro año tras año), carga de acuíferos, frena la entrada de agua marina en la desembocadura (la llamada cuña salina), etc… Por otro lado, tenemos el problema de la introducción de especies invasoras o de la traslocación de especies autóctonas. Supongamos que una cuenca ha sido colonizada por mejillón cebra (Dreissena polymoprha) –especie exótica oriunda del mar Caspio y Negro causante de graves problemas ecológicos, económicos y sociales-, como es el caso de la cuenca del Ebro (figura 5), y que se realiza un trasvase a la cuenca del Llobregat. Si no se toman las precauciones adecuadas y el agua se vierte directamente al embalse de la Baells, por ejemplo, situado en la cuenca del Llobregat, pueden entrar larvas de este molusco bivalvo, que nadan en la columna de agua, a las aguas del Llobregat y, por consiguiente, se puede ampliar el área de distribución de esta especie invasora en nuestro país. Pero, si éste ejemplo era un caso hipotético, tenemos ejemplos reales en España como consecuencia de la interconexión de cuencas. Quizá el más relevante sea la transferencia Tajo-Segura causante de la llegada de del pez rojo (Carassius auratus), del gobio ibérico (Gobio lozanoi) y de la boga de río (Pseudochondrostoma polylepis) a la cuenca del Segura.

En resumidas cuentas, el problema del agua va mucho más allá de simplemente hacer un trasvase cuando hay carencia. Estos trasvases conllevan problemas sociales y ecológicos y, lejos de solucionar el problema de base, lo único que consiguen es que “nos olvidemos” de él y que entremos en el peligroso bucle de ir a buscar cada vez el agua más lejos. De hecho ya han salido las propuestas del Ródano y del Ebro… ¿cuáles serán las siguientes?

Figura 5. Escollera del embalse de Mequinenza (Aragón) colonizada por mejillón cebra (Dreyssena  polymorpha). Véanse los mejillones cebra recubriendo las rocas.

Olvidémonos de una vez por todas de los grandes trasvases y pensemos en opciones más sostenibles a largo plazo como la mejor depuración de las aguas residuales que permitan su reutilización, los pactos con las sociedades de regantes para que cedan parte de su agua para consumo humano a cambio de una compensación económica por los cultivos que no sembrarán ese año (el llamado “banco de aguas”), la creación de plantas desalinizadoras que permitan obtener agua dulce del mar pero minimizando el impacto de los emisarios de la salmuera resultante y la recuperación de acuíferos, entre otros. Dejemos de tener ideas brillantes que supongan un gran consumo de agua como la creación del proyecto Gran Escala, estilo “Las Vegas” dicen, en los Monegros (el “desierto” de Aragón) con la excusa de reactivar la economía de esta región. Planifiquemos mejor la ordenación del territorio. Y, sobre todo, reflexionemos antes de tomar cualquier decisión, puesto que determinadas medidas pueden comportar problemas muchos más graves de los que ya tenemos.

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Barcelona Aquarium Meeting 2009 (BAM)

Posted by gckaab en 14 agosto 2009

Por fin! Ya lo tenemos aquí y se ha desvelado la incognita que tantos esperaban.

De aquí ha unos meses se celebrará el Barcelona Aquarium Meeting 2009 y tendrá lugar, obiamente en Barcelona.
Los organizadores, la Associació Aquariòfila de Barcelona y Mascota, estan trabajando a contrareloj para tenerlo todo listo para estos días.

Esperamos de esta forma unir a todos los aficionados de España y fomentar la aficion a la acuariofilia.

Para que os hagais una pequeña idea de lo que nos espera en Barcelona….

¿Cuantas veces se dice que en Alemania, Inglaterra, Francia hacen una u otra fería y que aquí nada de nada?

Es el momento de cambiarlo…cuantos más seamos mejor!

Te apuntas?

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Concurso Fotografico Julio

Posted by gckaab en 14 agosto 2009

Estas son las fotos presentadas en el concurso mensual de l’AAB del mes de Julio.

La ganadora ha sido Trypterigion melanurus de Edu O. Enhorabuena!

Para participar o adelantarte a ver las fotos del próximo mes entra a nuestro foro de fotografía.

Betta albimarginata albertus

Corydoras sterbai Salvador borras

Hummel Marc Martínez

Melanotaenia lacustris albertus

pleco de Borneo pele

Labidochromis sp. Hongi Island ( Tanzania ) 1 BCS

Glossolepis incisus Salvador Borràs

Trypterigion melanurus Edu O.

Osteoglossum bichirrhossum Edu O.

Muchas gracias a todos por participar!!

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